14 Feb ¿Cómo sería Mauricio Ochmann como abuelo? Entrevista con el elenco de ¡Qué despadre!
En ¡Qué Despadre! Pedro (Mauricio Ochmann) vive una vida muy cómoda como soltero; pero todo cambia cuando conoce a la joven Aline (Fiona Palomo), quien podría ser su hija. Ahora, motivado por Aline y por su amiga Elena (Sandra Echeverría) él tendrá que empezar a asumir su edad, y sobre todo, nuevas responsabilidades.
Con dos hijas: Lorenza (17 años) y Kailin (3 años), el actor entiende perfectamente de responsabilidades paternales; pero ¿cómo sería Mauricio Ochmann como abuelo? Platicamos en exclusiva con Mauricio Ochmann, Sandra Echeverría y Fiona Palomo sobre la película ¡Qué Despadre!
La película inicia con tu personaje en un día cotidiano, ¿cómo es tu propia rutina en la mañana? ¿tienes una Power Song?
Mauricio: Mi rutina depende mucho de si estoy con Kai (su hija menor) o no; o si estoy en proyecto, porque tengo diferentes rutinas. Normalmente me despierto, o me despierta Kai, y empieza mi día. Desayuno, estoy con ella un ratito, si estoy en Los Ángeles la llevó a su escuela y luego voy a todas mis juntas o reuniones y después voy por ella. Si estoy filmando, muchas veces me acompaña y está conmigo; por ejemplo, en el proyecto pasado: una serie de fútbol, Kai estuvo conmigo y la pasamos increíble.
Si estoy solo tengo mis rutinas, como de baño, de darme más tiempo, y escribo mucho, y ¿qué más? Ah mi cafecito es muy importante en la mañana, ¡sin café no arranca el día! Y pues siempre con el pensamiento de vivir la vida y de disfrutarla, porque tengo un chip -ya desde hace un rato-, de vivir el momento, de vivir el hoy, obviamente tengo planes y metas, pero vivo sin prisa y sin la necesidad de tener que llegar a algún lugar, más bien intento disfrutar el proceso.
En esta historia es importante que Pedro, el protagonista, considera que tiene que cumplir expectativas, sobre todo de su propia familia, quienes constantemente lo están presionando, ¿por qué creen que a veces nos guiamos tras esas expectativas en lugar de trazar nuestro propio camino?
Sandra: Creo que las expectativas siempre son lo que nos parte un poco; el siempre tener que estar esperando que algo suceda, y de repente cuando no sucede tal como uno quiere, o esperas algo de la gente y no lo recibes, entonces se convierte en algo como negativo. Cuando dejas de tener expectativas, y empiezas a vivir el momento, o como dice Mau: a disfrutar el hoy, a ver todo con agradecimiento, realmente la vida cambia al 100 por ciento; tu perspectiva de vida es totalmente diferente al ver todo con agradecimiento o como una gran oportunidad, hace que todo lo disfrutes muchísimo más. Uno trata de no tener expectativas, aunque siempre las tienes, pero creo que se trata como de desapegarte un poco de ellas.
Mauricio, Pedro tiene una hija de 21 años, Lorenza, tu hija, tiene 17, aunque seguramente falta un tiempo, ¿Cómo te imaginas de abuelo? ¿crees que serás distinto a como eres de papá?
Mauricio: Creo que será un tanto distinto en cuanto a las responsabilidades; por ejemplo, a mí con Lorenza me pasó que al principio yo quería ser amigo de mi hija, de veras quería ser su amigo, hasta que aprendí que amigos va a tener muchos en la vida, y que papá pues solamente va a tener uno, entonces aprendí a que tenía que ser su papá; obviamente con esta parte de que tenga la confianza, la apertura de poder venir y contarme cualquier cosa, pero también un papá que le pone límites y que, más que solo con palabras, creo que los hechos hablan más que cualquier discurso que puedas dar, y yo en mi vida hice muchos cambios, obviamente por mí, personales, pero también al final porque eres un ejemplo para tus hijos.
Mi responsabilidad inmediata de alguna manera son mis hijas: el cómo me ven, lo que hago, el cómo hago ciertas cosas, las decisiones que tomo, cómo soy con ellas. Eso lo aprendí con ella, Lorenza me ayudó a crecer muchísimo porque antes yo estaba un poco en la onda de ‘seamos amigos’, pero Kai ya me agarró más trabajado, más maduro, más consciente de muchas cosas y ya con menos miedo a la paternidad. Así que de alguna manera, como abuelo, creo que habrá ciertas responsabilidades que les van a tocar a los papás y al abuelo le tocarán otras. Yo creo que es muy pronto para decirlo, pero va a haber diferencias, seguro que sí.
Fiona, esta fue tu primera película, ¿cómo fue tu experiencia? ¿qué te llevas?
Fue una experiencia increíble. La comedia fue un gran reto para mí, es un tono que creo que tiene muchísimas ramificaciones; es un gran reto, pero también fue hermoso porque evidentemente te hace crecer.
Además, afortunadamente me tocó este maravilloso equipo: elenco, producción, crew que generaron un set muy armonioso, es normal que haya presión en cualquier producción, pero de verdad fue un espacio increíblemente armonioso y la pasé increíble.
El cine, la actuación en general, pero sobre todo el cine, era mi sueño desde que era chiquita, y ya poder ver la película terminada me hizo acordarme de cuando hice el primer casting, de todo el nervio que tenía constantemente en el set, y más con este reto de la comedia.
A ti, Sandra, ¿qué te atrajo de este guión? Me gusta que tu personaje: Elena, es una mujer empoderada, feliz y que no necesita de un hombre…
Sandra: Sí, justo eso, creo que las mujeres a veces estamos de repente como incómodas en nuestra propia piel, siempre estamos con inseguridades y cosas. Elena es una mujer muy cool, muy relajada, muy segura y que está contenta con su vida, con su cuerpo, con su trabajo y por eso de repente le dan un poco de risa todos los conflictos que tiene Pedro. Me gusta su forma de ser, ojalá que todas fuéramos así de seguras y relajadas.
El guión es muy bueno, la historia es preciosa y me encantó la idea de trabajar con Pitipol, de los directores que han hecho de las películas más taquilleras en México en los últimos años, y con Mau, que también es garantía, lo adoro, le tengo mucho cariño, éste fue mi tercer proyecto con él, así que ya tenemos una súper química, nos entendemos muy bien y además lo admiro muchísimo. En la película me encanta la química que tienen nuestros personajes, la relación se hace mágica, se ve el corazón y realmente te llega; a mí me llegó mucho porque tengo una relación muy bonita con mi papá, también con mi mamá, pero esto me recordó más a mi relación con mi papá, así que por todos los aspectos la verdad me siento muy contenta y agradecida de estar en este proyecto.
Mauricio, esta es tu tercera película con Pitipol, ¿qué has aprendido con él y cómo ha cambiado su dinámica?
Mauricio: Piti y yo somos familia, ya lo considero como un hermano y volver a trabajar con él es una delicia. Es muy cómodo, nos entendemos muy bien, hemos logrado cosas padrísimas y creo que los dos hemos ido creciendo, como seres humanos y como artistas.
Finalmente, ¿Qué les gustaría que el público se lleve de ¡Qué Despadre!?
Fiona: Creo que la gente se va a reír mucho y que la van a disfrutar muchísimo, porque es muy entrañable, tiene corazón y mensaje. Estoy súper orgullosa y feliz de ser parte de este proyecto.
Mauricio: Logramos un proyecto muy bonito; realmente entrañable. Creo que por medio de la comedia la gente se va a identificar mucho, que todos los personajes tienen algo qué decir, que mucha gente se va a poder identificar con Elena -por lo que decían de ese amor propio, y por su claridad-, y Fiona que está en la búsqueda, pero también es una mujer muy aguerrida, muy aventada y aventurera. Y cuántos hombres no conocemos como Pedro, que siguen en la adolescencia total y luego hay un cambio, un giro y un momento importante donde te empiezan a caer los veintes sin importar la edad. Creo que todos pasamos por etapas, por crisis y por duelos y lo más importante es si los enfrentas y los confrontas; si te haces presente o no, y creo que la película tiene ese mensaje donde te recuerda tomar esa responsabilidad, las riendas y hacer los cambios y ajustes necesarios.
Es una película para toda la familia, y también se logra algo muy nuestro (latino); estas familias grandes donde todo mundo opina, donde hay de todo, donde hay presión, expectativas de esto y de aquello, diferentes conceptos de ‘lo que debería ser’ y se retratan diferentes situaciones. Logramos una película maravillosa y creo que la gente realmente se va a identificar.
Sorry, the comment form is closed at this time.